jueves, abril 11, 2013
Final
La realidad tiene que golpearte cada vez más fuerte, o si no, no sería vida. El título del blog es la vieja bitácora, porque en algun momento terminaría de escribirla y se transformaría en un archivo. El que iba a contemplar muchos años (vengo escribiendo esto del 2005) pero borré la mayoría de mi pasado. Y queda solo la epoca de felicidad, que termina en esto, un tipo a la deriva, tratando de sostenerse y ser feliz. No lo soy, creía que lo era y ahora simplemente me queda la idea de como podría ser la felicidad en el futuro. He aquí la premisa: Puedo ser feliz solo. Lo he sentido, está ahí. Lo malo es que no me creo el cuento y busco apoyo en alguien constantemente. Por eso siempre me he sentido bien sólo cuando he estado emparejado. Ahora... mi última relación fue tan... trascendental e importante que la próxima persona que aparezca se la tiene que jugar por mi. Nunca he sentido eso. Siempre he buscado, encontrado, mantenido las relaciones y nunca he podido echarme hacia atras y dejarme llevar por esto increible que es relacionarse con alguien, ser vulnerable y querido al mismo tiempo. Aquí viene la conclusión (esa que cierra esto y da miedo): El que venga tiene que ser simpático, inteligente, compañero en los carretes, en las buenas y en las malas, aperrado para no dormir, no descansar, seguir adelante en todos los proyectos que emprendamos, con sus ideas claras, sin temas con su homosexualidad y que quiera encontrar un camino comun el cual seguir. O sea, alguien imposible. No queda más que rendirse, cerrar los ojos y buscar un nuevo camino. Adios.
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